¿Qué es?

Es la forma de colaborar con el plan de Dios en el establecimiento de su Reino de Amor, Vida y Paz al compartir nuestros bienes para ayudar a la Iglesia en sus necesidades, en esfuerzos de evangelización y apoyo a la comunidad.

También es una obligación moral para todo católico, 5° Mandamiento de la Iglesia.